Diario de un Erasmus

05 octubre 2006

de un lado para otro

La locura de los papeles parece que llega su fin y consigues "metterlo tutto a posto" como dicen por estos lares. Uno se va haciendo a esta ciudad y mas o menos conoce los rincones donde ir cuando necesita un tendedero, unos cubiertos, o bebida un poco mas barata de lo que por aqui se estila (como que 4 euros una cerveza, donde estara la dorada). En fin pero no todo son juergas y fiestas que si estoy aqui tambien es para aprender algo mas de italiano. Y la verdad es que no me defiendo mal, no pesco en las clases demasiado y el curso de italiano (a pesar de que como la gent come a la 1 me han privado de las siestas por un mes) me permite corregir los defectos y pulir las expresiones.
Es este un post algo mas corto tal vez debido a que en mi ser la felicidad suele estar renida (no hay n con sombrero lo siento) con la inspiracion y con la profundidad. Pero que eso no impida que mi sonrisa siga siendo a 32 dientes (bueno a 28 que no tengo muelas del juicio) y que aunque duerma poco y haya bajado de peso, soltando lastre que se llama, la felicidad se presente cada dia para decirme que seis meses pasan en nada, que aproveche la experiencia porque si no me voy a arrepentir, que deje volar la imaginacion aunque sea con esas lineas de bajo coste que seran mi pasaporte para ir a tantos lugares. Solamente me pide que sea yo mismo porque esa es la mejor forma de que la vida me de lo que buenamente pueda.
Un saludo

1 Comments:

At 5:20 a. m., Blogger Yuyuya said...

La reflexión sobre los convencimientos para viajar me gusta. Ahora que, se supone, tengo un trabajo fijo, pienso en lo que me gustaría gozar de esa "libertad" que ya se me escapó y de la que no me serví para irme a pasar una temporada a otro pais.
Tiene que ser genial, disfrútalo y aprende. Qué envidia me das

 

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